Acompañamos a nuestras estudiantes en todas las etapas de su crecimiento. Desde sus primeros pasos en el aprendizaje hasta su preparación para la vida universitaria y profesional. Nuestro modelo educativo se adapta a las necesidades y desarrollo de cada edad, garantizando una formación sólida, integral y basada en valores.
En esta etapa sembramos las bases del aprendizaje y el desarrollo integral. Los estudiantes comienzan su camino educativo desarrollando una lectoescritura inicial sólida, que les permite comprender textos sencillos y expresar sus ideas con claridad.
A través del juego y la exploración, fortalecen su pensamiento lógico-matemático, iniciándose en el conocimiento, la clasificación y la resolución de problemas básicos. El aprendizaje de idiomas inicia de forma natural, con un primer acercamiento al inglés, mientras desarrolla habilidades sociales y emocionales fundamentales como la empatía, el respeto y el trabajo en equipo.
El arte, la música y el movimiento forman parte esencial de su formación, estimulando su creatividad y coordinación.
El nivel de Preprimaria implementará la modalidad de coeducación y abrirá sus puertas a niñas y niños de 4 a 6 años, quienes compartirán las clases, actividades y experiencias de aprendizaje con las niñas. Con esta iniciativa, deseamos brindar a los niños la misma oportunidad de acceder a una educación integral y en valores, dentro de un ambiente que promueva el respeto, la convivencia, la formación del carácter y el desarrollo de las capacidades de cada estudiante.
En primaria baja, los estudiantes consolidan habilidades fundamentales que les permiten avanzar con seguridad en su proceso académico. Desarrollan una lectura fluida y comprensiva, capaz de interpretar textos narrativos y responder con claridad.
Fortalecen su dominio de las matemáticas, manejando con confianza las operaciones básicas. El inglés evoluciona hacia un nivel funcional inicial (A1), permitiéndoles comunicarse en situaciones simples, mientras inician su aprendizaje estructurado del francés.
Al mismo tiempo, comienzan a construir hábitos de estudio, responsabilidad y autonomía que serán clave en su formación.
En esta etapa, el aprendizaje adquiere mayor profundidad y sentido crítico. Los estudiantes desarrollan una comprensión lectora analítica, que les permite interpretar, inferir y reflexionar sobre distintos textos.
En matemáticas, aplica sus conocimientos en la resolución de problemas, fortaleciendo su pensamiento lógico. El inglés alcanza un nivel funcional (A2), permitiéndoles comunicarse de forma más fluida, mientras el francés se integra como una herramienta básica de comunicación.
Además, fortalecerán su autonomía académica y su capacidad de trabajar en equipo, participando activamente en proyectos.
Durante el ciclo básico, los estudiantes consolidan su pensamiento crítico y su identidad académica. Desarrollan la capacidad de analizar, argumentar y construir criterio propio, enfrentándose a textos y problemáticas más complejas.
En matemáticas, incorporan el álgebra y el razonamiento estructurado. El inglés alcanza un nivel intermedio (B1), facilitando la comunicación fluida y la comprensión de contenidos más avanzados. El francés continúa desarrollándose como una segunda lengua funcional.
A nivel personal, se fortalecen en liderazgo, valores y trabajo en equipo, participando en proyectos formativos con impacto.
El nivel diversificado representa la culminación de un proceso formativo integral. Los estudiantes desarrollan competencias avanzadas en lectura, análisis y producción de textos complejos, preparándose para los desafíos académicos y profesionales.
El pensamiento matemático se aplica a contextos reales, fortaleciendo su capacidad de resolución de problemas. El dominio del inglés alcanza un nivel B2 o superior, mientras el francés se consolida como herramienta de comunicación funcional.
Más allá de lo académico, egresan con un proyecto de vida claro, liderazgo, habilidades sociales y una sólida formación en valores, listas para transformar su entorno.